
Cada vez son más voces las que suenan con la fuerza suficiente como para hacer ver que LaLiga va a volver. Es cierto que aun no se sabe con exactitud cuando, aunque todo apunta a que será durante el mes de julio e inicios de agosto. En otras competiciones como en Alemania ya están entrenando por lo que no sería tan descabellado pensar que los equipos españoles puedan hacerlo ya desde mediados de mayo más o menos para irlo haciendo de forma progresiva hasta que todos los jugadores puedan entrar en una dinámica de grupo sin riesgo a estar contagiados.
Para todos los conjuntos sería una gran pérdida a nivel económico. Los ingresos por televisiones, abonos, camisetas, etc. supondrían desprenderse de una enorme cuantía de dinero que le viene muy bien a un club que no destaca por sus ingresos respecto al resto de conjuntos que conforman LaLiga Santander. Es por eso por lo que tiene previsto la vuelta de la competición, además de ser la forma más justa posible para que puedan acordarse qué equipos jugarían las competiciones europeas y qué equipos bajarían la temporada que viene a Segunda División.
Algo más difícil será que todo esto pueda disputarse a puerta abierta. Es cierto que los equipos quieren que así sea porque un partido sin afición no tiene el mismo gancho y destrozaría lo que se ha convertido en puro espectáculo. El virus es algo cambiante, eso es innegable, pero parece muy raro aventurar que de aquí a julio o agosto puedan pasar 60.000 personas a un estadio sin riesgo a que haya un solo contagio. Parece una medida de locos que tendrá que esperar unos meses más.







