
El Leganés se encuentra sumido en un dilema con los contratos que tiene. Desde que llegó a Primera División, sigue la política de tener más jugadores cedidos que comprados en su plantilla puesto que no goza de tanto poder adquisitivo como para comprar jugadores. Es por esto por lo que los futbolistas que llegan al conjunto blanquiazul siguen perteneciendo a su club anterior, pero el Leganés se hace cargo de su ficha, es decir, de cuánto cobran. Es una política que el equipo sigue desde que llegó a Primera División en 2016 puesto que es de los conjuntos de la máxima categoría del fútbol español que goza con menos poder adquisitivo.
Ahora se encuentra en una disyuntiva sin precedentes y que en ningún momento se pensó que se iba a llegar a este punto. El coronavirus ha hecho que las competiciones tengan que retrasarse. Aun no se saben cuándo empezarán de nuevo porque lo tiene que decretar el Ministerio de Sanidad, pero las quinielas hablan de mayo-junio para retomar las jornadas que le quedaban a LaLiga Santander. Los contratos de los jugadores del Leganés que están cedidos en el club finalizan el 30 de junio. Lo más probable es que la liga termine en julio por lo que más de diez futbolistas se verían en la encrucijada de no tener donde jugar y abandonar el cuadro blanquiazul.
Desde LaWebDelLega pedimos que se reconsidere esta extraordinaria situación y se deje a los futbolistas terminar la competición. Se puede hacer una variación de su contrato y que este se extienda hasta que termine la última jornada liguera y desde entonces los jugadores se desvinculen así del Leganés. Sería una injusticia que esto no se aprobase y se quitase a tal cantidad de jugadores a un equipo que se está jugando la permanencia y poder estar el año que viene en la máxima categoría del fútbol español una temporada más.